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Interfaces de audio para directo

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Ya sabemos que en el estudio buscamos la mejor calidad y por eso no deberíamos escatimar a la hora de elegir nuestra interfaz de audio pero ¿qué ocurre cuando nos toca llevar nuestro trabajo al directo? Pues un poco lo mismo: Cuanto mayor calidad tenga nuestra interfaz de audio, mejor sonará. Sí, está afirmación es muy de manual, lo sabemos, pero sobre lo que nos vamos a centrar en este artículo es sobre los distintos factores a tener en cuenta a la hora de elegir nuestra solución para reproducir nuestra música en directo.

Ya que hemos comenzado por ahí, vamos a ver tratar el tema calidad. Cuanto más rango dinámico y más “chicha” pueda ofrecer nuestra interfaz, más detallado, preciso y compacto será el sonido que podamos ofrecer. Que las salidas de nuestra interfaz sean o no balanceadas tiene su importancia relativa. En principio si la señal que ofrecemos desde nuestra interfaz es balanceada vamos a poder asegurar un nivel de +4dBU frente a los -10dBU de las señales no balanceadas. De todos modos podemos encontrarnos interfaces que, aunque no ofrezcan señales balanceadas, sacan una señal más potente. Por ejemplo, la Duet original de Apogee, la que tenía conexión Firewire, sacaba la señal a +6dBU. Es importante en este sentido leer las especificaciones técnicas para hacernos una idea sobre que tipo de nivel sacará nuestro dispositivo. Tampoco es que vayamos a sacar toda la ventaja en directo al uso de señales balanceadas ya que difícilmente vamos a utilizar tiradas de cable largas. Lo normal es que vayamos a conectar nuestro equipo a unas cajas de inyección o, si no queda más remedio, a los canales de un DJ Mixer.

Teniendo más o menos claro la calidad que puede llegar a ofrecernos la interfaz de audio que vayamos a querer usar otro de los factores que tenemos que tener claro es el número de canales que vamos a querer utilizar. En principio lo habitual es que no vayamos a usar previos de micro en directo, así que obviaremos la calidad que pueda ofrecernos. Sí que tendremos que tener en cuenta la cantidad de canales de entrada o salidas que queramos utilizar, ya sea para conectar sintes o bien si utilizamos salidas de audio adicionales para enviar a efectos, canales de mesa para mezclar fuera de nuestra DAW o bien para enviar un audio de referencia al nuestro VJ de confianza para que pueda hacer de las suyas. Si con una entrada o salida estéreo tenemos suficiente, con una Apogee Duet o una UAD Apollo Twin tendríamos más que de sobras pero si vamos a necesitar más canales la cosa puede ser un pelín más complicada. Más canales significa más espacio para los conectores y esto implica más tamaño. Bueno, no siempre. La UCX de RME ofrece en 1/3 de rack ocho canales de E/S analógicos con posibilidad de ampliar a otros ocho más mediante ADAT. En ese sentido la Fireface UCX es una todoterreno.

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Otro factor crítico es el tipo de conexión a nuestro ordenador. ¿Qué es mejor? ¿USB, Firewire o Thunderbolt? Puesto sobre la mesa Thunderbolt gana de calle, ya que no deja de ser un bus de datos con toda la velocidad y ancho de banda que ofrece un slot PCIe pero en un conector tremendamente compacto. También es el tipo de conexión que nos asegura unos valores de latencia más bajos. El principal inconveniente que supone a día de hoy es que, así como su implantación en los ordenadores Apple es total a día de hoy, en entornos windows todavía no está desarrollado ni está soportado nativamente por parte del sistema operativo (windows) tal y como nos comentó Wesley Bendall en la presentación de UAD que tuvo lugar en nuestras instalaciones.

Durante muchos años Firewire ha sido una tecnología esencial tanto si buscábamos soluciones de almacenamiento externas como si queríamos usar una interfaz de audio capaz de manejar un buen número de canales con una baja latencia. Esto incluso a día de hoy sigue siendo válido, aunque se trata de una tecnología que poco a poco va desapareciendo. Incluso Apple, principal impulsora de este tipo de conexión lleva tiempo sin incluirla de serie en sus equipos. Tampoco es dramático del todo porque podemos seguir usando equipos firewire mediante un sencillo adaptador de Thunderbolt a Firewire.

¿Y qué ocurre con el USB? Con las antiguas conexiones USB 1.1 el ancho de banda era muy limitado, pudiendo gestionar poco más de cuatro canales de entrada y salida siendo generosos y con una frecuencia de muestro que normalmente no iba más allá de los 48 kHz. Esto fue así hasta la llegada del USB 2.0 y, sobretodo, de la arquitectura Core 2 Duo de Intel. Aunque técnicamente USB 2.0 es superior respecto a Firewire en lo referido a tasa de transferencia de datos, la tasa promedio en el caso de Firewire es más alta. Es decir, el flujo de datos en el caso de Firewire es más estable respecto al USB 2.0. De todos modos tampoco esto es que afecte demasiado a la hora de trabajar con audio ya que aún con estas diferencias podemos seguir trabajando con un buen número de canales de entrada y salida simultáneamente. Por poner un ejemplo, podemos utilizar con total tranquilidad un sistema Symphony con 16 canales de E/S a 96 kHz sin complicaciones. Con la llegada de la arquitectura Core 2 Duo en adelante encima los valores de latencia bajaron notablemente, quedando igualados con los que ofrecía Firewire. Incluso fabricantes como RME, reconocidos por desarrollar tecnologías propietarias incluso en los chipsets USB, llegaron a igualar la latencia de su primera interfaz USB 2.0 Fireface UC con la de los sistemas basados en PCIe.

Después de toda esta parte más teórica vamos a entrar en el terreno de lo práctico, señalando las ventajas e inconvenientes de algunos modelos de interfaz de audio que por sus características son ideales para su uso en directo. No es que nos hayamos olvidado de fabricantes como Focusrite o PreSonus. Los modelos de estas dos compañías ofrecen una calidad más que aceptable y una relación calidad/precio imbatible, pero en este artículo hemos preferido centrarnos en modelos de gama media/alta con la idea de poder ofrecer un sonido de más calidad en directo.

Empecemos con Apogee Duet, quizás el modelo con un margen dinámico más amplio de todas las que vamos a analizar. Resultará ideal si con una salida estéreo tenemos más que suficiente para nuestro live pero si necesitamos más pues difícilmente va a ser la elegida. Apogee Quartet puede venirnos mejor ya que dispone de 6 salidas independientes. El hecho de que sólo sean compatibles con Mac puede limitar su uso. Mal asunto si nuestro sistema está basado en Windows.

Apollo Twin de UAD cuenta con la ventaja del DSP para procesar plug-ins que podemos utilizar tanto para procesar las señales entrantes como las salidas master, al margen de que podamos insertarlos en pistas de nuestros proyectos. No es que sólo sea compatible con entornos Apple como en el caso de Duet pero mientras que no se desarrolle y madure la implantación de Thunderbolt en el mundo PC de momento su uso queda limitado a ordenadores Mac.

RME Fireface UCX es, desde nuestra humilde opinión, el modelo que ofrece más versatilidad de entre los tres que hemos repasado. Su tamaño es realmente compacto y ofrece un buen número de canales de entrada y salida con lo cual podrá adaptarse a nuestras necesidades para directo sin problemas. También incorpora un DSP que, aunque no es tan flexible como el que incluyen las UAD, se encarga de la gestión de routing, entradas y salidas junto a la posibilidad de insertar plug-ins de la propia RME para procesar las señales. Además incorpora conexión tanto USB 2.0 como Firewire, con lo que el tema conectividad está más que resuelto. Al disponer de esta conexión dual podemos conectarla por Firewire (o Thunderbolt) y así no tener que sacrificar un puerto USB de nuestro ordenador, con lo que podremos conectar más controladores a nuestro equipo.

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